El Filtro de osmosis inversa Eco 2 fases se utiliza para el tratamiento de aguas con un rendimiento de 150 litros al día. Cuenta con dos pasos de filtrado.
El filtro se presenta desmontado, pero lo primero que tenemos que hacer es buscar la ubicación más conveniente, cerca de un grifo y de un desagüe. Una vez hemos decidido donde lo colocaremos, atornillamos a la pared las dos piezas de anclaje, una al lado de la otra, con una separación de unos 15 centímetros. Ahora abrimos la membrana osmótica, el receptáculo más grande, e introducimos dentro el filtro dejando la banda negra en la parte superior, y lo cerramos. Ahora colocamos el filtro en los anclajes de la pared.
Preparamos el empalme universal en resina atóxica, desenroscamos la pieza más pequeña, la cubrimos con el teflón incluido en el kit y volvemos a colocarla, de forma que quede ajustada y no puede tener fugas de agua, ahora enroscamos el empalme en el grifo, que debe tener una salida macho tres cuartos y le introducimos, directamente, un extremo del tubo, también incluido, hasta que haga tope. Llevaremos este tubo hasta la entrada colocada a la izquierda del filtro más pequeño, lo cortamos y lo conectamos. Ahora introducimos el tubo que ya viene colocado en la parte izquierda del filtro pequeño, en la cavidad del filtro grande. Cortamos en dos el tubo que nos queda, teniendo en cuenta que una de las partes irá del filtro al depósito de riego y la otra al desagüe. Cogemos una de las partes del tubo e introducimos un extremo en la cavidad de arriba del filtro de mayor tamaño, la que incluye un limitador de flujo en el que se puede leer FLOW 300 cc y el otro extremo lo llevamos hasta un desagüe. Del tubo que nos queda colocamos un extremo en la obertura del filtro grande que nos queda libre y el otro extremo en nuestro depósito de riego.
Antes de poner el filtro de osmosis en funcionamiento hay que hacerle una puesta en marcha para eliminar el componente seco de conservación de la membrana, para ello sacamos el tubo del depósito de riego y lo colocamos también en el desagüe, abrimos el grifo y dejamos que durante dos horas el agua circule, al tiempo que comprobamos que por ninguna de las conexiones se pierda agua. Ahora sí, volvemos a poner el tubo en el depósito de riego, abrimos el grifo, y el sistema empieza a funcionar, el primer filtro es de carbón activo y es el encargado de eliminar el cloro, los rastros de pesticidas, herbicidas y metales, malos sabores y olores, ahora pasa al segundo filtro o membrana osmótica que permite pasar solo el agua pura y elimina las sustancias que endurecen el agua y otras nocivas tales como sales, carbonatos, sulfatos, metales pesado, etcétera. El agua liberada de todas estas sustancias pasará al depósito y permite regar plantas con agua de calidad.
Cuando al medir la conductividad del agua los valores sean muy altos será necesario cambiar los filtros. Para hacer el cambio de filtros, es necesario extraer cada uno de los tubos quitando la pestaña azul, y presionando la obertura hacia abajo.



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